martes, 3 de junio de 2025

Corría el año de 1985 y a mi secundaria llegó un nuevo compañero. Rápidamente se corrió el rumor que venía del Colegio Claretiano en Heredia. Era pequeño de cabello castaño claro y con pecas. Se esparció el rumor que era “bueno para la juerga” así que era mejor mantener una distancia prudente para no convertirse en candidato a perder alguna materia y tener que presentarse a ampliación o en el peor de los casos a repetir el año. Sin duda, un muchacho muy alajuelense alegre y de armar bullicio. 

Seguí las recomendaciones y en 1986 terminé mis estudios secundarios junto a más de un centenar de muchachas y muchachos en el Instituto de Alajuela. El año siguiente ingresé a la Universidad de Costa Rica con el objetivo de convertirme en periodista.

Pasó mucha agua debajo del puente y en el 2015 mientras cubría la licencia de maternidad de la colega, Roberta Hernández en la Oficina de Comunicación de la Universidad Nacional. Un día me indicaron “debés ir a grabar unas declaraciones del vicerrector académico, Francisco González, él sabe de que se trata”. Alisté el equipo; la cámara y el micrófono y las luces y salí a buscar la oficina de este funcionario.

Cuando llegué, la secretaría me indicó que el vicerrector no se encontraba pero que estaba por llegar.  “Si gusta pasa y va instalando su equipo”, en ello estaba cuando escuché una voz que abría la puerta. ¡Diay Wright qué está haciendo acá”. Era Wiri o Guiri, el muchacho del que me habían indicado mantuviera distancia. Esa tarde antes de grabar sus declaraciones nos reímos bastante.

Hoy diez años después, el historiador Francisco González Alvarado termina su período de 5 años como rector de la Universidad Nacional formará ahora parte de la lista de hombres y mujeres  que encabezan la historia de esta casa de estudios superior y que comenzó a inicios de los años 70 el cura Benjamín Nuñez.