¿Obseción?
En enero de 2018 me reencontré con una excompañera de colegio a quién tenía tiempo de no ver. Es más casi desde que salimos del cole no conversabamos. La había visto una vez de largo en el súpermercado y la saludé. Las redes sociales propiciaron nuestro encuentro en la primera semana de ese mes. Volvieron muchos recuerdos y la verdad nos la pasamos muy bien.
Luego vinieron otros encuentros que despertaron cosas que quizás andaban escondidas por ahí. Encuentros hermosos y confusos para ambos por las situaciones de vida de cada uno.
Vinieron meses de comunicación casi de diaria a través de las redes sociales. La distancia nos separa pues vive en mi ciudad de nacimiento.
Con el pasar de los días, nos dimos cuenta cuán distintos somos, a veces complementarios a veces incompatibles.
Y luego llegó agosto y esas redes sociales que nos habían unido nos distanciaron. Es que los teléfonos táctiles o smartphones son una mierda. Te juegan malas pasadas son tan ¨inteligentes¨ que te hacen publicar cosas que no quisiste. Y te das cuenta que quizás caíste en obseción.
Lo admito a lo mejor fuí obsesivo. O poco prudente, no guardando sanas distancias.
Hoy esa distancia hace que la extrañe.
Luego volví a hablar con ella. Comprendió que mi publicación en redes se salió de mi manos (no fue intencional me ubicó con ella en un lugar sin estarlo) y por suerte creo no causó conflicto.
Nos hemos vuelto a comunicar, pero las cosas no son igual y no sé si volverán al punto de antes de agosto. Ojala que no. Que sean mejor.
Luego vinieron otros encuentros que despertaron cosas que quizás andaban escondidas por ahí. Encuentros hermosos y confusos para ambos por las situaciones de vida de cada uno.
Vinieron meses de comunicación casi de diaria a través de las redes sociales. La distancia nos separa pues vive en mi ciudad de nacimiento.
Con el pasar de los días, nos dimos cuenta cuán distintos somos, a veces complementarios a veces incompatibles.
Y luego llegó agosto y esas redes sociales que nos habían unido nos distanciaron. Es que los teléfonos táctiles o smartphones son una mierda. Te juegan malas pasadas son tan ¨inteligentes¨ que te hacen publicar cosas que no quisiste. Y te das cuenta que quizás caíste en obseción.
Lo admito a lo mejor fuí obsesivo. O poco prudente, no guardando sanas distancias.
Hoy esa distancia hace que la extrañe.
Luego volví a hablar con ella. Comprendió que mi publicación en redes se salió de mi manos (no fue intencional me ubicó con ella en un lugar sin estarlo) y por suerte creo no causó conflicto.
Nos hemos vuelto a comunicar, pero las cosas no son igual y no sé si volverán al punto de antes de agosto. Ojala que no. Que sean mejor.
En una tarde lluviosa de setiembre 18, la sigo extrañando.
Pd: esta canción nos gustó https://www.youtube.com/watch?v=szeA9tvItJY
Pd: esta canción nos gustó https://www.youtube.com/watch?v=szeA9tvItJY