miércoles, 5 de abril de 2023

 Un mes ya

El Viernes Santo se cumplirá un mes de la partida de mi madre. Ha sido tiempo de buen manejo  de mi duelo.

La cotidianeidad me asalta. El no dejar mi teléfono celular cargando pues espero una llamada del hospital que ya no llegará. El calzar los últimos zapatos que mamá me compró. El google drive  me presenta fotos del recuerdo y en una de ellas aparece mi madre hace dos años. "Señor Google eso no se hace". 

          Continuo con mi duelo. 

 
 

lunes, 6 de marzo de 2023

Bálsamo

3/3/23

Yo tengo noción del mar ya viejo, es decir, tendría unos 5 años. Fue en un viaje con mi tía Mercedes a Playa Jacó en el Pacífico central costarricense.

El vehículo de mi tío político Antonio, "Tono" se quedó atascado en la arena y yo como curioso que soy aproveche para bajar de el y tener mi primer contacto. Fue un buen flechazo, de aquel polvo gris con puntitos blancos entre las manos y en mis rodillas pues andaba en pantalón corto.

Otro punto a favor del clima cerca del mar es que nací en la ciudad de Alajuela, caliente por naturaleza por lo que el cambio de temperatura a  una más cálida no me afecta. De hecho, siempre he preferido el mar a la montaña. En mi país hay fácil acceso a las costas a ambos lados; Caribe y Pacífico.



La situación de enfermedad de mi madre es algo que ha contagiado en padecimientos a quienes hemos estado cerca; mi esposa y yo y mi prima. En el caso nuestro como pareja, no tomamos vacaciones a fin del año anterior y el estrés generado por este escenario estaba a punto de pasarnos factura. Por eso recientemente fuimos al Pacífico Central.

El contacto con la arena, el ver el mar, el recibir la brisa es un bálsamo.



Yo lo recomiendo. Aunque fue poquito tiempo  me hizo plantear el panorama de una forma diferente. Saludos en este tercer mes del 2023.


miércoles, 11 de enero de 2023

 Ocaso

Hoy 11 de enero de 2023, mi madre fue ingresada al Hospital San Juan de Dios. Diagnóstico fractura de cadera. Quedó en un pasillo de emergencias quejándose de dolor. Pude apaciguar un poco su lamento mientras le hablé en su delirio mientras me repetía "yo no me caí".

Desafortunadamente está fue su tercera caída mientras permanecía en hogares de larga estancia.

Está a la espera de una cirugía y espero Dios primero que salga bien librada .Y soy consciente de sus 88 años.

Foto del autor

 A mamá me ha correspondido verla en tres ocasiones en una camilla. Muy pequeño cuando si acaso llegaba yo a los 5 años mientras era traslada a una ambulancia para ser operada de la apéndice.  Después creo a finales de mi adolescencia en el antiguo hospital San Rafael cuando fue víctima de un accidente de tránsito en el autobús en el que viajaba. Ese día le ví "escarcha" en su cara. Eran muy pequeños fragmentos de vidrio. Y hoy en su ocaso. Todos los casos con dolor.

Vamos guerrera que sea lo que Dios quiera, pero yo te quiero por acá un rato más.