Bálsamo
3/3/23
Yo
tengo noción del mar ya viejo, es decir, tendría unos 5 años. Fue en un viaje
con mi tía Mercedes a Playa Jacó en el Pacífico central costarricense.
El vehículo de mi tío político
Antonio, "Tono" se quedó atascado en la arena y yo como curioso que
soy aproveche para bajar de el y tener mi primer contacto. Fue un buen flechazo, de aquel polvo gris con puntitos blancos entre las manos y en mis rodillas pues
andaba en pantalón corto.
Otro punto a favor del clima cerca del mar es que nací en la ciudad de Alajuela, caliente por naturaleza por lo que el cambio de temperatura a una más cálida no me afecta. De hecho, siempre he preferido el
mar a la montaña. En mi país hay fácil acceso a las costas a ambos
lados; Caribe y Pacífico.
La situación de enfermedad de
mi madre es algo que ha contagiado en padecimientos a quienes hemos estado cerca; mi esposa
y yo y mi prima. En el caso nuestro como pareja, no tomamos vacaciones a fin del
año anterior y el estrés generado por este escenario estaba a punto de pasarnos
factura. Por eso recientemente fuimos al Pacífico Central.
El contacto con la arena, el ver el mar, el recibir la brisa es un bálsamo.
Yo lo recomiendo. Aunque fue poquito tiempo me hizo plantear el panorama de una forma diferente. Saludos en este tercer mes del 2023.

