domingo, 28 de julio de 2013

Juguete recordado.
Es simpático hombres y mujeres siempre hemos tenido en algún momento de nuestra vidas, muñec@s. Yo recuerdo a Dagoberto o Dago, era un ken de factura desconocida, gringo no era y menos de mattel. Lo recuerdo con cariño. Mis primas le hacían ropa con medias viejas. Ustedes recuerdan alguno?.
Hay famosos que aún lo hacen y les resulta muy divertido. Después de ese llegó Pulsar. Este ya venía con  su nombre, en una caja ostentosa de colores azul y rojo. Ya era una muestra del imperio gringo. Mi madre me lo compró con algún esfuerzo en la Librería Universal, en ese tiempo solo existía una.  Pulsar tenía su pecho transparente y permitía ver sus pulmones y corazón y algunas venas donde corría un líquido rojo cuando uno le apretaba su espalda. Venía con un traje de licra de color rojo y negro y por tanto Pulsar era liguista como yo.
Ya en ese entonces se había instalado la práctica comercial que los accesorios se venden por separado. Pulsar poseía una especie de cama a la cual el presupuesto de mi madre no alcanzo.  A pulsar todavía lo conservo, sin embargo los mejores recuerdos están con Dago. 
También en mi pensamiento está el batallar con el pensamiento de muchos niños ¨de que los hombres  no jugaban con muñecos¨. Realmente pesó más la diversión y el entretenimiento que me daban esos muñecos, que esos rollos que me planteaban esos niños con los que no pasaba  mucho tiempo.
Todo esto se me viene a la mente con una conversación matinal con mi esposa que recordaba a su muñeca repollo Rosita y el muñeco de su hermano llamado Nicolas.
Hoy por hoy creo que ese juguete me marcó en el hombre que soy hoy y como me relaciono con los otros seres humanos.

sábado, 29 de junio de 2013

Comienza el 7.

Este 2013 va con ganas. Qué relajo ya superamos la mitad del año. Es un buen momento para revisar metas. En lo particular, el saldo  viene en términos de medias tintas y eso me ocupa. Vamos a ver como mejoramos.

La verdad, rato ya que no escribía por estos lares.  Esto de la tecnología, en ocasiones, nos fastidia a quienes nacimos cuando las ¨compus¨eran menos populares.

Para quienes trabajamos en el campo de la comunicación y dimos nuestros primeros pasos en esto al inicio de los años 90,  el cambio es abrumador. Hoy no es díficil encontrar un comunicador que vaya por una información y sea él mismo quien tome notas, redacte, capture sus imágenes  y audio y publique desde el mismo sitio de los hechos. 

Esa velocidad del pájaro azul con la que hoy se trabaja, implica que quienes nos lanzamos al agua en este charco tengamos que estar planteando de manera constante, nuevos paradigmas, nuevas formas de enfrentar este oficio.

Ciento cuarenta caracteres, 6 segundos de vídeo son los nuevos límites para contar una historia, a veces de manera inmediata. Ojo cuidado con la inmediatez que ya bastantes gazapos existen.

Bueno, en fin, un poco del fluir de conciencia.