miércoles, 1 de agosto de 2012

Dígamelo bonito


Hace algunos meses visitó nuestro país,   Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros atrapados en Chile. De lo más rescatable de la entrevista que dio a Canal 7 fue una enumeración de reglas que se fijaron entre ellos, mientras permanecieron atrapados bajo tierra.

Él decía algo como “Si usted tiene algo que decirme, dígamelo bonito, sin gritos, aspavientos, malos modos etc., etc.”. En una sociedad como la actual está frase es vital.  Si usted desea conseguir alguna meta en la vida, dígalo en bonito. Por más desesperante  que pueda parecer la situación, usted debe mantener la calma y si no la tiene es mejor no emitir ningún comentario. Es mejor buscar el momento preciso, cuando podamos decir las palabras de la manera más adecuada.

Recuerdo que hace más o menos, una década mientras trabaja en la  redacción del desaparecido Enfoque 13, su directora Karlissa Cavallini  (qdDg) llamaba a gritos a algún compañero. Yo estaba redactando una nota y Karlissa insistía en su llamada de mala manera. En determinado momento, cuando sus gritos impidieron que yo continuara con mi trabajo, me levanté de mi puesto y con el mejor de los modos que logró mi rostro y mi voz expresar  llegué donde estaba ella y le dije : Karlissa le puedo preguntar algo. Sí mi amor, me dijo ella,  cambiando el tono molesto que traía. Y agregué, ¿Usted está loca? Su semblante cambió  y me dijo “No me falte el respeto” y por supuesto, yo manteniendo la dulzura le dije. Mire estoy trabajando y usted con sus gritos no me deja trabajar. 

Desde entonces, su actitud cambió y dejo de gritar por lo menos en mi presencia.

Así que la próxima vez que le hierva la sangre… Piense sino puede decir nada en modo bonito, mejor ahórrese las palabras. Verá cómo puede obtener mejores resultados.

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